Cuántas veces has escuchado que los medicamentos de patente y genéricos son lo mismo, de hecho es casi cierto, sin embargo aquí te aclaramos que sí existen pequeñas pero fundamentales diferencias.

En esencia el medicamento de patente o medicamento genérico tienen los mismos compuestos, veamos:

Los medicamentos están compuestos por el fármaco, que es la sustancia activa que causa efecto en el paciente y el excipiente es la sustancia que facilita la conservación de ese fármaco.

Obviamente en el genérico la conservación no es la misma, además salen al mercado cuando la patente de cierto medicamento ha finalizado, aunque ya no se venden con el nombre comercial sino con el de la fórmula o lo que es conocido como el principio activo.

Muchos se preguntan por qué el medicamento de patente es más caro que el genérico, aquí les tenemos la respuesta:

Los medicamentos de patente incluyen en la venta el costo de la investigación, que incluyen tiempo, recursos y los gastos que se hicieron para la elaboración del compuesto, además de la inversión de publicidad. La patente dura 20 años, dos décadas en la que el fabricante tiene uso exclusivo de la comercialización de su producto.

Uno de las desventajas que se están viviendo en la industria farmacéutica es que en algunos países el medicamento genérico a veces es falsificado o adulterado, lo que se ve reflejado en un precio más bajo, pero en detrimento de la salud de los pacientes.

Esto además impacta a los fabricantes con sus patentes, que los obliga a ser más efectivos en sus investigaciones para conservar su mercado y demostrar que a pesar del precio su medicamento es mejor.